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lunes, 7 de enero de 2013

Anaal Nathrakh - Hell Is Empty, and All The Devils Are Here







Un año después de su tercer disco de estudio “Eschaton”, el dúo apocalíptico de Birmingham se dirigía de nuevo a los estudios de grabación para realizar su cuarta placa y dejar que el caos imperante reinara de nuevo en los oídos de las inocentes almas que asomaban sus narices en los caóticos y baldíos terrenos  creados por V.I.T.R.I.O.L e Irrumator.
Disco a disco, la banda ha ido evolucionando a pasos agigantados. Desde el agrio Black Metal de su primer disco, hasta la perfecta combinación de Grindcore con un Black Metal más melódico lleno de diferentes matices, los atormentados cerebros de sus dos miembros han ido haciéndose paso entre la vanguardia del underground extremo.

Obviamente cualquiera pensaría que sólo una abominación infumable podría salir al combinar dos sub-géneros tan toscos y recios como lo son el Grindcore y el Black Metal, pero nada más lejos de la realidad, compañeros, pues una vez más, la mente privilegiada de estos muchachos nos demuestra que con algo de ingenio y esmero se puede sacar mucho más de sub-géneros que aún tienen bastante por dar.
La portada presagia que el inminente apocalipsis ha llegado a nosotros en forma de disco. Un paisaje  arrasado y desolado con el logo de la banda ocupando la parte superior advierte sin duda alguna que el infierno está vacio, y todos los demonios están aquí.

Desde que la intro “Solifugae” nos pone en juego para dar paso a “Der Hölle Rache Kocht in Meinem Herzen” (El titulo pertenece a una de las arias más famosas de la ópera, creada por Wolfgang Amadeus Mozart, el cual significa “La Venganza del Infierno Hierve en mi Corazón” en alemán, para los curiosos.) se puede intuir la intensidad y aura de “Armagedón” que caracteriza a la banda. La mezcla entre riffs con aura blacker y patrones característicos del Grindcore se conjugan perfectamente entre si formando un torbellino de oscuridad e intensidad que nos envolverá de manera irremediable mientras los segundos pasan como agua.

V.I.T.R.I.O.L cumple su labor perfectamente, y sin taras en la lengua me atrevería a decir que en este disco se encuentra su mejor performance vocal hasta la fecha. Los diferentes registros vocales que aquí se encuentran son diversos y variados, e incluso a cualquiera se le haría difícil pensar que una sola persona es la que se encarga de hacer todas las voces que encontramos a lo largo de todos los temas. Desde gritos insufribles de dolor, hasta voces limpias con cierto toque “tenor” (las cuales en opinión de este humilde servidor cuadran perfectamente con la música como ninguna otra lo haría), V.I.T.R.I.O.L cumple perfectamente dejándonos deleitados y destrozados al mismo tiempo.

“Screaming of The Unborn” (atención a como V.I.T.R.I.O.L recita esa sentencia que sigue el estribillo con esa voz de ultratumba) y “Virus Bomb” (Combinación perfecta entre gritos de agonía y voces limpias en 02:23) son un claro ejemplo de todos estos matices vocales que mencione con anterioridad. Sin duda esto es algo que jamás se había escuchado antes. Está claro que algunas influencias pueden salir a emerger, como esa similitud vocal en algunas partes muy puntuales con “Atila” cantante de Mayhem (el cual ha hecho colaboraciones con la banda en otras entregas) Pero de ahí en fuera, no podemos decir que “tal suena a pascual”, porque el sonido de esta gente sin duda es algo que aún no se había explorado hasta la fecha.
“The Final Absolution” se nos presenta como el tema más variado del disco, con cambios de tiempo que van desde ritmos “groovys” hasta blast-beats desenfrenados los cuales se mezclan a unos riff melódicos y una voz en tono “majestuoso” que va creciendo hasta llegar a un punto álgido en el coro. “Shatter The Empyrean” sigue el derrotero de caña intensa por un tubo y velocidad vertiginosa que se nos presentaba al principio del disco, con un toque más melódico en los riffs que los temas anteriores, pero que no tiene desperdicio alguno, pues no pierde la esencia en ningún momento, es más, le agrega unas cotas más de variedad al disco, por si ya no era suficiente.

“Lama Sabachthani” se alza como el punto más alto del disco, abriendo con ese riff lleno de intensidad y sentimiento acompañado de unas vocales atormentadas y profundas en el fondo, desembocando finalmente en ese estribillo aplastante, el cuál recita con odio y desesperación profunda la oración “Eloi, Eloi, Lama Sabachthani”, las últimas palabras que Jesús dijo a Dios en la cruz antes de morir, las cuales significan: “Señor, señor, ¿por qué me haz abandonado?”. Sin duda uno de los temas (junto a Christ Passion de los irrepetibles Sodom) que más se acerca  a reflejar el sufrimiento de Jesús en la cruz antes de morir. Atención al collage de voces que cierran el tema de la canción. Sin duda uno de los finales más intensos que he escuchado en bastante tiempo.

“Until The World Stops Turning” (con un sonido bastante parecido a “Shatter The Empyrean”) “Genetic Noose” (en colaboración con Joe Horvath, vocalista de “Circle of Dead Children” banda de Brutal Death Metal/Grindcore) y “Sanction Extremis (Kill Them All)” (uno de los tracks más bestiales de todo el disco) se encargan de trazar la recta final del disco sin perder por un solo segundo el norte, haciéndonos postrar de cara contra el suelo a base de una paliza sonora de la cual pocos saldrán cuerdos.

Y finalmente para cerrar el disco llega a nosotros el súper ladrillazo sónico que lleva como nombre “Castigation and Betrayal” (un nombre bastante acertado)  la cuál abre de manera turbia y calma, tomando forma de manera ascendente mientras unos gritos insufribles se abren paso entre ese mar turbio y fangoso para de repente saltar sin previo aviso hacía nuestros tímpanos y destrozarlos sin piedad ni misericordia. Excelente cierre lleno de furia e intensidad para lo que supone un disco lleno de tanta tralla y odio.

Por si alguien se preguntaba quien era aquel ente sobre-natural con botas hipersónicas que nos taladró los tímpanos durante los 36 min del disco, pues no es nada más que una “Drum-machine” programada por el genio y cerebro de la banda, Irrumator. En si es algo que podría desilusionar a cualquiera, pero nada de eso, pues nadie podrá negar que la batería está programada de una manera tan real, que pocos son los que notarían que hay algo artificial detrás del kit de batería, y por si alguien se pregunta: “¿Y como tocan en vivo?” le respondo: Las baterías están programadas de manera tan realista que para sus conciertos tienen a un baterista el cual toca a la perfección las canciones, y lo mejor es que las canciones suenan igual de intensas que en estudio. No van más haya de limites humanos. Estos muchachos sin duda saben perfectamente lo que hacen y tienen todo fríamente calculado.

Un disco bastante difícil para paladares susceptibles y tímpanos delicados que no aguantan tanta tralla junta. ¿Difícil de digerir? Tal vez. Esta banda y sus discos son cosas que hay que ir tomando poco a poco y en pequeñas dosis, pero cuando entra, lo hace para no volverte a soltar jamás, volviéndose una adicción total de la cual siempre necesitaras una dosis.

Un disco más que recomendado para todos los amantes de la caña más ruda y destroza-cráneos. Para los buscadores de sonidos nuevos y extremos nunca antes emulados. Riffs excelentes, baterías a la velocidad de la luz, actitud y mucha creatividad, cosa que se agradece y con creces en una escena tan saturada en donde la creatividad y la originalidad suelen escasear de tanto en cuando.
Puntuación final: 10/10


Lista de canciones:
1. – Solifugae (Intro)
2. - Der Hölle Rache Kocht in Meinem Herzen
3. - Screaming of the Unborn
4. - Virus Bomb
5. - The Final Absolution
6. - Shatter the Empyrean
7. - Lama Sabachthani
8. - Until the World Stops Turning
9.- Genetic Noose
10. - Sanction Extremis (Kill Them All)
11.-  Castigation And Betrayal

Integrantes:


V.I.T.R.I.O.L (Voz)
Irrumator (Todos los instrumentos, programación)

Sello: FETO Records.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Critica a: Black Breath – Sentenced To Life (2012)




En muchas ocasiones, el conjugar tantos estilos para volverlos uno sólo no suele salir del todo bien. Varios han sido los ejemplos de bandas que han intentado mezclar estilos diferentes y han salido por la puerta trasera sin conseguir los resultados deseados. Ya sea porque el producto final acabo en un popurrí de ideas sin sentido y completamente fuera de lugar,  o porque simplemente intentaron mezclar sonidos tan opuestos que no llegaron a nada interesante y por descontado a nadie le importó.

Pues para nuestra fortuna, la banda que nos ocupa el día de hoy no es uno de esos casos que mencionamos con anterioridad. No, porque los chicos de Black Breath tenían las cosas más que claras mucho antes de pisar por primera vez el estudio de grabación.

Su EP “Razor The Obliivion” y su disco debut “Heavy Breating” ya nos dejaban en claro que habían llegado para arrasar el panorama de mediocridad que hoy en día infesta la escena, surgiendo como una de las bandas más frescas –que no originales- de los últimos años.

A base de una mezcla perfecta de Thrash metal, Crust punk, Death metal sueco y algunas pizcas de doom, los muchachos surgidos en Washington se han hecho un lugar dentro de la saturada escena underground con el paso del tiempo. Y es que ni el fan más cerrado y huraño podrá negar la genialidad que por descontado poseen estos muchachos, porque aquí no se cuece nada “progresivo” o “avant-garde” para marcar tendencia. Aquí lo que se cuece es una mezcla del sonido de toda la vida, llevado a niveles canónicos de genialidad e intensidad. Porque ya, una cosa es plagiar descaradamente a tus influencias sin vergüenza alguna, y otra muy distinta es usar tus influencias para crear una disfrutable obra esculpida a cincel agregándole tu propio estilo, y esto compañeros es precisamente el disco que nos ocupa el día de hoy, el cual lleva como titulo “Sentenced To Life”.

La portada transmite de una manera amena y sencilla la esencia que esconde el disco. Sin demonios, ciudades en llamas, ni otros clichés por el estilo. No, sino mediante una sencilla ilustración que nos muestra un martillo rompiendo una placa de vidrio, se nos advierte el mazazo sónico que estamos apunto de experimentar. Y es que es así, porque no es sino arrancar “Feast of The Dammed” con ese demoledor muro de sonido creado por esas guitarras que nos traerán a la mente ipso-facto el entrañable sonido de la swedish old school death metal y hacernos postrar de rodillas ante el rotundo martillazo sónico que nos sacude el cerebro sin compasión.

La producción es excelente, los miembros cumplen al pie de la letra, la bestial garganta de Neil McAdams nos taladra el tímpano sin remordimiento, y todos los engranajes funcionan perfectamente para sumergirnos sin concesiones en un torbellino sin escapatoria del que absolutamente nadie saldrá vivo, y por si a alguien aún le quedaban dudas de que estamos frente a un señor disco, ahí llegan “Sentenced To Life” y “Forced Into Possession” para mandarnos de un guantazo a la lona y morder el suelo.

Las influencias de Entombed, Dismember o Repulsion no se dan a esconder en ningún momento, porque desde que estos dos trallazos se abren camino arrasando con todo a su paso, uno puede intuir ciertos guiños a algunos patrones en la manera de crear riffs de las bandas antes mencionadas, fusionándolos con la intensidad y furia del Crust Punk más cafre e intenso que uno se puede imaginar, sin necesidad de caer en plagios o absurdas parodias. Sólo basta con escuchar la manera en que arranca “Forced Into Possession” rompiendo con ese grito ensordecedor lleno de ira que se sampa McAdams y ese estribillo que va tomando forma con unos riffs demenciales y una batería a todo dar. Simplemente es escuchar para creer.

“Home of The Grave”  (atención al riff que surge en el min 03:00) y Endless Corpse (¿Quién no reconoce  ese tono que sirve como antesala para la canción?) se presentan como temas con cambios de tiempos más trabajados y con los pequeños toques de doom que presenta la banda. Tan sólo basta con prestar atención a partir del 03:15 en “Endless Corpse” para percatarse de esto. Sin duda, los dos temas más redondos y variados del compendio.

“Mother Abyss” y “Of Flesh” (carne Dismember 100%) recuperan el sendero más directo y cañero del disco, las cuales abren paso para “Doomed”, el track más crust de todo el álbum, el cual arranca desde el principio con una velocidad vertiginosa y demoledora yendo directo al grano y sin rodeos. En concreto, es como combinar el ritmo desenfrenado y caótico del Crust Punk con riff made in Dismember.

Y finalmente para cerrar el señor disco que nos llevamos al morral el día de hoy, llegan “The Flame” y “Obey” (pasión y riffs de antología. Atención al solo), las cuales se abren a paso lento, pero efectivo, para proclamar de una vez por todas su merecido lugar entre lo mejor que ha dado la escena underground los últimos años, erigiéndose entre toda la muchedumbre y cerrando el segundo asalto de estos muchachos surgidos de Washington.

Sin duda lo que acabamos de presenciar es una excelente demostración de cómo combinar estilos e influencias de una manera efectiva para conseguir tu propio sonido y sobresalir entre los demás sin necesidad de caer en el fracaso que supone casi siempre el mezclar tantos sonidos en uno sólo. Disco más que recomendado para el amante de la caña huraña y aplastante. Instrumentación excelente, producción bastante cuidada, y lo mejor de todo: Pasión y dedicación por lo que se hace. Black Breath se han convertido en un claro referente a tomar en cuenta los años venideros, pues es una de esas bandas que demuestran que no todo en el metal está perdido, y que aún queda tela por descubrir en la escena.

Puntuación Final: 9.5/10


Track-list:
 
      1.       Feast of The Dammed
      2.       Sentenced To Life
      3.       Forced Into Possession
      4.       Home of The Grave
      5.       Endless Corpse
      6.       Mother Abyss
      7.       Of Flesh
      8.       Doomed
      9.       The Flame
     10.   Obey


Formación:
Neil McAdams (Voz)
Jamie Byrum (Batería, guitarra)
Eric Wallace (Guitarra)
Zack Muljact (Guitarra)
Elijah Nelson (Guitarra)

Sello: Southern Lord.


viernes, 13 de julio de 2012

Critica a: Gojira - L'Enfant Sauvage (2012)



Para mí la verdad es difícil decir donde comienza y termina un sub-género o género, hay veces en las que de verdad cuesta ver en que momento algo ya no es lo que pretende ser, y uno queda con la duda, a pesar de tener cientos de discos escuchados aveces no se distingue donde comienza una cosa y termina la otra, quedando en la deriva de la duda en ocasiones, pero otras veces la verdad que no es difícil darse cuenta de lo que nos quieren vender no es ni de coña lo que ofrecían, creyéndonos de verdad tontos, que aveces sea difícil determinar de el sub-género de aquella canción o disco que mezclaban unos 5 estilos diferentes no quieren decir que vengan a meternos en la boca algo que no es ni la sombra de lo que dice ser, y con ello, viene la decepción.

Y con esta pequeña introducción nos abriremos paso para dar forma a la critica del nuevo disco de una de las nuevas bandas sensación del metal, nada más y nada menos que Gojira (Francia, 2001) banda que viene practicando un "Death metal progresivo con toques de groove metal", los cuales nos entregan en este 2012 el disco titulado L'Enfant Sauvage ("el niño salvaje", en español) grabado en los estudios "Spin Recording" en la ciudad de Long Island, New York. y es que, cuando a ti te dicen "Death metal progresivo" ¿qué es lo primero que se te viene a la mente? al menos por parte del que les escribe se lo ocurren nombres como los Death del "Individual Thought Patterns" en adelante, monstruos como Edge Of Sanity, Cynic o los legendarios Atheist ¿no? al menos a mi si...¿y cuando te dicen groove? pues te imaginas el sonido de alguno de esos monstruos con pequeños interludios o "breaks" como los llamo yo ¿Verdad? pues es lo que al menos yo por mi parte espere de este disco y quizás más por las grandes alabanzas a este y las expectativas que se cocían en el aire con respecto a esta banda y más en concreto con este "Niño salvaje". veamos que sucedió en esa desconcertante experiencia en los 52 min que despliega este compendio.

El disco empieza con la canción "Explosia", todo empieza muy groove, muy lento, con cambios de tempos variados, como un disco de progresivo manda, oye, pero nada más empieza el cantante a surtirnos con su canto yo me pregunto "¿pero qué es esto? ¿lamb of god o que carajo?" y espero como piedra perpleja a que el compendio tome velocidad, pero nada de nada, ahí frio, con esa movida lamb of god progresiva, ya por el 2:25 nos meten un frenazo que busca meter sentimiento a la canción, esas partes que te hacen imaginar a alguien que va golpeado, cansado usando todas sus fuerzas para llegar mientras llueve, y yo me pregunto ¿cansado de qué? no hemos vivido la batalla, no he sentido que reviente mi cuello, no he sudado, nada, pero se agradece el invento, con mínimo de sentimiento (o eso creo). Pff resisto el sueño y pasamos al siguiente track, la homonima del disco, L'Enfant Sauvage, comienza prometedora, pero sucede igual que con la anterior, cae en ese pozo lento groove, yo sigo desconcertado preguntándome donde está el death progresivo, lo único que encuentro acá es puro groove con toques progresivos y riff que te saltan aquí y allá, lo más -o mínimamente emocionante- del track viene de la mano con ese doble pedal en el 3:03, de ahí más nada, y yo, de buena gente, salto al siguiente track, vamos, espero que me lleguen con un puñetazo en la cara a lo "1000 eyes" o "Darkday", soy algo paciente, y seguimos. "The axe" se nos abre con un doble pedal y golpe lento al timbal de la batería, para caer, en lo mismo de las anteriores 2, me recuerda curiosamente a la movida 2010 de la banda de black metal progresivo "Enslaved", más en concreto su canción "Ethica Odini" por su curioso riff, no me extrañaría que los franceses mamaran y bastante de esta movida, se asimilan bastante.

Y nada, pasamos al cuarto track titulado "Liquid Fire", esta se abre de manera ansiosa, como un predador esperando para soltar el ataque y terminar con su presa, pero no nos engañemos, que eso no pasa, y saltan a con un tono como de "viking metal", esas partes "emotivas" como se recalca al principio, esos momentos lentos en donde vamos a paso lento en un paisaje desolado, cansados, pero de nada, porque nada nos han hecho sudar. sonido muy "modernoide", vaya. el siguiente tema, The Wild Healer, nos ocupa como modo de instrumental, suena como los carritos de helados, pero con una batería, imagina la canción de los carritos de helado con una batería normaloide acompañando la melodía, bueno, eso es este instrumental, la cual tapiza la alfombra para que pase el siguiente tema, Planned Obsolescense, y poom, despierto, un blast beat vaya, interesante la movida, al fin, los riff de guitarras muy modernos, futuristas, matemáticos y cambiantes, nos envuelven rápidamente para sumergirnos en un éxtasis sonoro lleno de diferentes texturas, o eso pretende, al menos conmigo no lo logra, y ya en el 2:19 cae en lo mismo que todas las otras que nos han venido acompañando en el compendio de temitas, pero de nuevo, vuelve a tomar las riendas del tema el blast beat que nos ocupo al principio y de repente pff, termina el ataque de la batería para acabar la canción con una parte suavelona medio "popera" uff, de película esto.

Ya casi que no puedo más con el disquito, y digo, las siguientes 5 tracks del disco son lo mismo que todas las anteriores, con variaciones de tempos, y de tiempos, cambios dramáticos de riff melódicos por aquí y por allá, trote lento de baterías fusionados con un doble pedal normalito, otro cambio, y ya, y me pregunto desconcertado, desilucinado, con desasosiego y con mi cara apoyada sobre la mano izquierda ¿qué es esto? ¿qué tiene esto de emocionante? ok sí, variables cambios de tiempo y de riff, partes lentas emotivas y ya, no hay más nada ¿donde está el virtuosismo? ¿y los solos? ni para que, ya que con tanto cambio innecesario de tiempos en los riff que no van al caso ni se noto un sólo, o al menos yo no, ni uno que me llegara al alma, esto es como que tomes a lamb of god y los fusiones con Tool, groove moderno progresivo, nada de death, nada de solos inspirados, 0 tempos a la velocidad de la luz, y el cantante, pff, mejor ni digo, hasta el de lamb of god tiene más cojones, valgame, si este es el futuro del metal yo entonces me quedo en el pasado. Yo por lo general suelo escuchar géneros aparte del metal, pero soy muy cerrado con lo que creo que está correcto, y no me gusta que me lo cambien para hacerlo pasar por algo que no es.

Tremendo sueñazo me di con este disco, vaya, ya encontré con que dormir cuando tenga problemas de sueño, ponemos el L'Enfant Sauvage y ya, dulces sueños, y cuando digo que casi me dormí escuchándolo no es broma, quizás es que esta música es mucho para mí y no la comprendo, o no sé, pero lo que sé es que esto tiene de death progresivo lo que yo tendré de Admiración por Corey Taylor (por si no entendiste: Nada.) y es que en serio, me costo horrores tragarme el disco completo, horrores te digo!!!.

Si eres amante de Lamb Of God y lo progresivo pues en hora buena, este es tu disco ideal y lo disfrutaras, pero sinceramente esta no es mi movida, nada de lo que yo esperaba, pero ni modo, hay música para todos, decepción para mí y admiración para otros, yo mejor me voy a escuchar mi "Symbolic" o "Piece of time" y listo.

hasta otra critica.

Puntuación Final: 3/10

Integrantes:

Jean-Michelle Labadie (bajo)
Mario Duplantier (Batería)
Christian Andreu (Guitarra)
Joe Duplantier (Guitarra, Voz)

Sello: Roadrunner Records.

Tracklist:

01.- Explosia (06:39)
02.- L'Enfant Sauvage (04:18)
03.- The axe (04:34)
04.- Liquid Fire (04:17)
05.- The Wild Healer (01:48)
06.- Planned Obsolescense (04:39)
07.- Mouth Of Kala (05:51)
08.- The Gift Of Guilt (05:56)
09.- Pain Is A Master (05:07)
10.- Born In Winter (03:51)
11.- The Fall (05:25)

lunes, 9 de julio de 2012

Critica a: Nile - At The Gate Of Sethu (2012)



2012 ha sido un año bastante bueno, en muchos aspectos -para mí- pero más que todo en el ámbito del metal. Todas las bandas afilaron las garras y decidieron ir a por todas, incluso aquellas de las que menos esperábamos algo apretaron el pedal y decidieron sumarse a los buenos discos que han salido este año, nombres como Soulfly o Six Feet Under se me vienen a la mente en este momento. Por lo que uno intuye que los amos actuales de género tendrían que engendrar discos que quedarían como obras maestras de principio a fin, y pues si, algunos fueron los casos, pero lamentablemente otros no, a pesar de que íbamos que chuta este año no se pudieron evitar las decepciones, los discos de bandas que nos gustan de las cuales esperábamos pepinazos redondos, pero que no pasaron de ser decentes, casi rayando lo mediocre, nombres como Running Wild o Kreator se me vienen a la mente (con el respeto que merecen los que gustaron las nuevas propuestas de estas bandas) pero bueno, no nos pongamos mierdas que tampoco han sido demasiadas.

Hay bandas que uno considera invencibles, que jamás de los jamases sacarían un truñazo de disco o un disco que no llenera las expectativas, bandas sagradas que tenemos montadas en un altar y que un nuevo disco significaría una compra segura para lucir en la estantería y quemar en el reproductor hasta decir no más, pero aveces -rara vez- esas bandas sagradas fallan con nuestras expectativas y nos hacen cuestionarnos si es que Dios se está cobrando las cosas malas que hemos hecho y el día que esa banda entro a grabar tenían los ánimos hechos mierda y los huevos por el suelo, la verdad no sé, y uno de esos casos es el que nos abarca el día de hoy, para ser más especifico sucedió con Nile y su nuevo disco "At The Gate Of Sethu", un disco por el cual yo apostaba todo a que sería una obra maestra del 2012 considerando la racha con la que venía esta banda, veamos de que fue todo esto.

El disco se abre con "Enduring The Eternal Molestation Of Flame" que se abre con un riff rarisimo que no va a la ocasión, seguida de un Kollias aplastante como siempre para dar paso a los guturales de Karl Sanders que suenan rarisimos, parece que el tío tenía resaca el día que grabaron, pero no duro mucho ya que Dallas como siempre llega a salvar este raro invento, su voz me gusta bastante, pero le falta esa "backing vocal" que hace Sanders la cual logra que que las canciones de Nile suenen brutales, algo raro pasa acá, los riff suenan desinspirados, tiene sus momentos pero nada. The Fiends Who Come To Steal The Magick Of The Deceased (como le gustan los nombres largos a estos muchachos) se abre de una manera apabullante y se sanbuye de una vez a querer dejarnos las bolas en la garganta, pero lo mismo que la anterior, la voz de Karl suena del asco, en serio ¿y que carajo pasa con las guitarras? aparte de flojas tienen una pésima producción, tema descartable a decir verdad. Temas como The Inevitable Degradation Of Flesh y When My Wrath Is Done intenta levantar la movida, pero nada, quieren saber a mucho, pero saben a poco (en serio Karl ¿que carajos te sucedió el día que grabaste las vocales para este disco?). Slaves Of Xul se presenta como una instrumental típica de Nile.

 "The Gods Who Light Up The Sky At The Gate Of Sethu" se situa justo en la mitad del disco para cerrar una primera y decepcionante mitad, abriendo paso a una segunda algo más disfrutable. " Natural Liberation Of Fear Through The Ritual Deception Of Death" le da cierto peso al disco, pero tampoco es la gran cosa, la participación vocal de Karl Sanders en esta segunda mitad  es casi nula restando bastantes puntos al invento, ya que parte de la magia de esta banda viene dada por parte del dúo vocal Sanders/Dallas, es como un Hanneman/King o un Downing/Tipton, de esos dúos inmortales y sagrados, de los cuales no puede faltar ninguno de los 2, a falta de uno cae el otro y la cosa no sirve, bueno, así pasa en este caso. el invento sigue con otro típico instrumental el cual lleva como nombre "Ethno-Musicological Cannibalisms" (lol wut) el cual sirve como alfombra para el tema "Tribunal Of The Dead" el tema toma forma al principio por parte de un pozo "doom" con un trote lento de batería y unas guitarras densas en los primeros segundos, el cual toma después algo de rapidez cuando Kollias suelta su característico doble pedal y Dallas empieza a escupir las líricas, que conforman el tema, mientras avanza la canción empieza a usar un tono raro de voz en algunas ocasiones, las cuales tampoco aportan mucho al invento. Y finalmente nos ocupan los últimos 2 temas del álbum, "Supreme Humanism Of Megalomania" y "The Chaining Of The Iniquitous" la primera tiene un comienzo bastante bueno e inspirado, poco a poco se convierte en uno de los temas más redondos del disco junto la última pista que conforma el tracklist de este "disco de marras" lo más rescatable del disco, con unos riff algo más potentes y un Kollias que cumple de manera formidable. El bajo aquí es inaudible, los Riff carentes de fuerza acompañados de una pesima producción, la batería es en verdad buena pero la producción -again- no ayuda para nada, un Karl que suena del asco y un Kollias que carga con el trabajo vocal en casi todo el disco, un Arturo sin su Merlín, de película esto. ¿Qué más puedo decir la verdad? disco desinspiradisimo, unos Nile sin fuerza ni potencia y para más fusionados con una producción terrible si consideramos la excelente producción de discos como Annihilation Of The Wicked o Those Whom The Gods Detest, no sé si fue un error al grabar o era como ellos querían sonar, pero en pleno 2012 producciones como esas son inaceptables, aveces una producción cutre le da esencia, unicidad y poder a un disco, pero eso sucede en su mayoría con discos de antaño que muchos amamos, bandas como Nile se tienen que preciar de tener una producción envidiable y un sonido que hace cagar hasta al más duro. Este disco me hizo cuestionarme si los que grabaron esto son los mismos que grabaron en sus días temas como "Cast Down The Heretic" "The Essential Salts" o "Kafir", temazos donde los haya, lo poco que me agrada de este estilo llamado "Technical Death metal" supongo que Rá no estaba de su lado el día que grabaron este disco, De faraones de la brutalidad a Esclavos cualquieras, una mierda, esperemos que la próxima ofrenda de brutalidad a los dioses egipcios no sea algo tan decepcionante como esto. Uno de esos discos que pasara a ser de esos que algún día escuche y quedaron ahí, olvidados.

Puntuación final: 5/10

Integrantes:

Dallas Toler-Wade (Voz, Guitarra, Bajo)
Karl Sanders (Guitarra, Voz, Bajo, Teclados, Instrumentos egipcios)
George Kollias (Batería, Percusión)

Sello: Nuclear Blast Record.

Tracklist:

01.- Enduring The Eternal Molestation Of Flame (04:29)
02.- The Fiends Who Come To Steal The Magick Of The Deceased (04:30)
03.- The Inevitable Degradation Of Flesh (05:30)
04.- When My Wrath Is Done (03:11)
05.- Slaves Of Xul (1:24)
06.- The Gods Who Light Up The Sky At The Gate Of Sethu (05:43)
07.- Natural Liberation Of Fear Through The Ritual Deception Of Death (03:30)
08.- Ethno-Musicological Cannibalisms (01:40)
09.- Tribunal Of The Dead (05:54)
10.- Supreme Humanism Of Megalomania (04:49)
11.- The Chaining Of The Inquisitors (07:05)

domingo, 10 de junio de 2012

Critica a: Outrage - Blind To Reality (1989)



Haciendo caso a las recomendaciones que me hacen por ahí decidí reseñar esta banda (recomendada por el jotaku de closet LenkagamineSVL).

1989 fue un año crucial para el Thrash, muchas bandas para ese entonces se consagraban sacando sus discos más pulidos, más rápidos, sus obras magnas, así como otros, cerraban un capitulo en su historia consagrándose por siempre como uno de los más grandes que pudo dar el Thrash, en si, fue una época donde el Thrash se consolidaba en su punto más alto, bandas como Sodom, Overkill o Sepultura daban sus bombazos definitivos, otras como Metallica llegaban a la cima y daban su última pincelada para terminar la extensa obra de arte de sus épocas Thrash, lo último que estos titanes (en su momento) nos dejaron (...And Justice For All, por si están perdidos)...esta banda de verdad en su momento fue la inspiración de miles de bandas que surgian en la escena tratanto de imitar lo que los chicos de San Francisco hacian, algunos sólo tomaron ciertas influencias en su sonido, otros simplemente plagiaban descaradamente el sonido de los Metallicas más huraños (Kill'em all y Ride The Lighthing) una de estas bandas fue una banda japonesa llamada "Outrage" (Nagoya, Japón, 1982) una de las bandas pioneras del Thrash en Japón junto a otros como los miticos y oscuros Sabbath...La banda empezó en clubes tocando simples covers de bandas de la NWOBHM, ya para 1985 sacaban su primer demo, en 1986 cambian a su vocalista y entra Naoki Hashimoto, después de este cambió la banda grabaría un ep y su primero de larga duración (Black Clouds, 1988).

Un año después la banda sacaría su segundo de larga duración llamado "Blind To Reality" que nos ocupa el día de hoy.

El disco en si es una joya del underground perdida a través del tiempo, un plastico que desprende buen thrash en sus 8 canciones que conforman el disco a lo largo de 58:59 min, en este disco no encontraras más que desmesurado thrash bien hecho de la vieja guardia, riff potentes y una batería más que excelente para acompañar el compendio riffero con super tufo a Ride The Lightning/Master Of Puppets, y es que esto no es más que un Ride The lightning/Master Of Puppets japones, claro, no con la magia de los anteriores citados, pero si que es un buen clon de estos, nada en esta banda se zafa de la super influencia Metalliquiana que se nota aquí, la batería, riff, voz (Intento de Hetfield japones), todo es como un desmesurado clon de Metallica, uno muy bueno, pero un clon al fin y al cabo, un hijo bastardo de los primeros discos que sacaron los de San Francisco, como mamaron estos japoneses de las hordas de Hetfield, sinceramente, pero lo hicieron muy bien.

La duración de las canciones demuestran lo mucho que querían mamar del Master Of Puppets, la que menos dura está por los 5 min, la mayoría son de 6 a 8 min, 6 y 8 min de pura técnica riffera, agallas y "Metallicadas", una portada simple, un cielo negro con estrellas, una mancha blanca gigante en medio del cielo y el nombre de la banda en la parte superior, la banda se ve que no quería apostar por los demonios, fuego, ciudades en ruinas y referencias a H.P Lovecratf que hacía la mayoría de bandas ochenteras de ese entonces.

Referencias a Kill'em All, Ride The Lightning y Master Of Puppets las encontraras en este disco y a montones, pero buenas referencias al fin y al cabo (la primera canción apenas empiezas se te vendrá a la mente "Fight Fire with fire") disco de culto thrash japones, hecho para los amantes de los primeros días de Metallica, buen disco que demuestran que los japoneses lo tienen y no sirven sólo para crear anime, tecnología de punta y demás, pero, demasiado Metallica, perdiendo sello propio, lo cual le resta puntos al disco (no muchos tampoco)

Puntuación final: 7.5/10

Integrantes:

Yoshihiro Yasui (Bajo, Voz adicional)
Shinya Tange (Batería, Voz adicional)
Yousuke Abe (Guitarra, Voz adicional)
Naoki Hashimoto (Voz)

Sello: Polydor Japan

Tracklist:

01.- Blind To Reality (5:29)
02.- In His Still Claw (8:52)
03.- Call Of The Hunter (6:43)
04.- Nowhere To Turn (8:30)
05.- Name Your Poison (5:00)
06.- Game Of Greed (6:41)
07.- What Is The Meaning Of Freedom (6:37)
08.- Lockin' At Time (11:03)